El acuerdo comercial preliminar de Canadá con Estados Unidos tomó por sorpresa a funcionarios y líderes empresariales mexicanos. Ahora, México quiere un acuerdo propio, mientras aumentan las dudas sobre si meses de arduas negociaciones podrán conseguir un alivio arancelario comparable por parte del Presidente Donald Trump.

Tras una semana de negociaciones que permitió evitar la imposición de aranceles estadounidenses sobre una amplia gama de productos, Ottawa y Washington alcanzaron un acuerdo provisional para reducir al 25% los aranceles sobre determinados productos canadienses de acero y aluminio, al tiempo que recortarían al 15% los aranceles sobre los automóviles canadienses. Ambas son demandas clave planteadas por los negociadores mexicanos en sus conversaciones comerciales con la Administración Trump.

Canadá y Estados Unidos incluso hablan del inicio de negociaciones para un nuevo acuerdo comercial y de seguridad.