Por Armando FUENTES AGUIRRE.

         Las nubes pasan.

         Las ve un hombre y dice:

         –¡Qué pasajeras son!

         Los hombres pasan.

         Los ve una nube y dice:

         –¡Qué pasajeros son!

         Un filósofo ve a las nubes y a los hombres y se dispone a decir:

         –¡Qué pasajeros son!

         Pero apenas va a decirlo cuando ya ha pasado.

         Quien esto escribe ¡qué pasajero es!

         Su paso es más pasajero que el de la nube, el hombre y el filósofo.

Miren.

Ya pasó.

¡Hasta mañana!...