Los economistas nacidos en Estados Unidos, Robert E. Hall y Michael Woodford, ganaron este lunes el Nobel de Ciencias Económicas por su trabajo sobre modelos que han ayudado a Gobiernos y bancos centrales a gestionar perturbaciones económicas, como crisis energéticas e inflación.

La Real Academia Sueca de Ciencias anunció a los ganadores en Estocolmo, diciendo que se les reconocía por un trabajo que ha ayudado a los responsables de políticas a lidiar con fluctuaciones económicas.

"Los galardonados nos han ayudado a suavizar los picos y valles de la economía", dijo la academia en un comunicado.

"El trabajo de los galardonados nos ha proporcionado una base teórica estable para los modelos que ahora utilizan los bancos centrales y los Gobiernos de todo el mundo. (...) Con ellos, estamos mejor preparados para afrontar perturbaciones en la economía, como crisis energéticas o cambios repentinos en cuánto consumen los hogares", explicó John Hassler, presidente del Comité del Premio de Ciencias Económicas, en un comunicado de prensa.