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# DE POLÍTICA Y COSAS PEORES
- URL: https://www.10minutos.mx/de-politica-y-cosas-peores-13/
- Published: 2026-09-22T14:06:56.000Z
- Updated: 2026-09-22T14:06:56.000Z
- Description: Creo que la Historia le tiene reservado a Claudia Sheinbaum un calificativo que será al mismo tiempo balance y juicio final de su actuación como Presidenta.
- Author: Catón
- Tags: #home-opinion-hedcut, Opinión

### Por CATÓN.

##  ¡Pobre!

 Doña Blandina, bondadosa dama, se conmovió al ver a un niño que lloraba desconsoladamente sentado en el umbral de una puerta. Ese niño, lo diré desde ahora, era Pepito. Fue hacia él y le preguntó, tierna y solícita: “¿Por qué lloras, buen niño?”. Entre hipidos respondió el chiquillo: “Mi papá me dio 50 pesos para comprar el pan, y los perdí. Ahora tengo miedo de volver a mi casa”. “No llores más, buen niño –le dijo doña Blandina, quien al parecer sufría limitaciones de vocabulario–. Ten los 50 pesos; compra el pan y regresa a tu casa sin temor. Pero dime, buen niño: ¿dónde perdiste ese dinero?”. Limpiándose las lágrimas respondió Pepito: “En el póquer”. (Nada de buen niño: lepe cabrón. Ni la Academia ni Santamaría registran ese vocablo, usado para designar al niño pequeño, quizá como derivación del nombre que se da en el campo al becerro huérfano que por serlo debe mamar de madre ajena. Así, decirle a un niño “lepe” es como decirle que no tiene madre. En el Potrero la palabra “lepe” designa al cabrito. Cuando conocí a don Abundio me dijo: “Quiero que me permita regalarle un lepe”. “No, gracias –le respondí alarmado–. Ya tengo cuatro”)… Lejos de mí la temeraria idea de erigirme en arúspice o profeta. No calzo coturnos de vaticinador ni me revisto con toga de vidente. Recelo del futuro porque le tengo miedo, pero sé que no se puede evitar, como tampoco se pueden eludir el pasado y el presente. La vida es inevitable. No obstante esa filosofía batata –la filosofía batata es la del que se encamota– diré mi pensamiento. Creo que la Historia le tiene reservado a Claudia Sheinbaum un calificativo que será al mismo tiempo balance y juicio final de su actuación como Presidenta. Esa palabra será: “¡Pobre!”. Se reconocerán sus méritos; su buena fe; sus intenciones, igualmente buenas: su constante trabajo para cumplir su responsabilidad, pero se le aplicará ese compasivo término porque le tocó presidir un país que algunos críticos, desgraciadamente con razón, califican de cochinero. Funesta herencia le dejó su antecesor, y ella –¡pobre!– la tiene que administrar tal como la recibió. Cochinero son la educación, la salud, la administración de la justicia, la seguridad, el ejercicio democrático y una larguísima serie de etcéteras. De ahí la impunidad rampante y el destruido estado de Derecho, que se tuerce para perseguir a quienes no forman parte de la mafia en el poder, y para dejar que sigan libres y campantes los delincuentes que por su parentesco o amistad con el cacique gozan de protección y amparo. De sobra está decir que Claudia Sheinbaum tiene asegurado ya un sitio de importancia en la historia de México: es la primera mujer que ocupa la Presidencia de la República. Eso basta y sobra para hacer que su nombre figure destacadamente en los anales patrios. Sin embargo falta saber cómo juzgará su desempeño esa severa magistrada, doña Historia. La sombra que sobre la mandataria proyecta el Jefe Máximo, presente a pesar de su ausencia; la constante presión del hotentote Trump: el poderío de los cárteles de la droga, y su dominio sobre vastas regiones del territorio nacional; todo eso impone límites de consideración al gobierno de la Presidenta Sheinbaum y al libre ejercicio de su cargo. La Historia señalará esas limitaciones. ¡Pobre!... En el Bar Ahúnda dos tipos vieron a una dama de atractivas prendas físicas –las morales no se le veían– que bebía su copa en la barra. Uno de ellos fue hacia la mujer; regresó con su amigo y le dijo: “Ya tengo su número”. “¿Cuál es?” –se interesó el otro. Respondió el tipo: “2 mil pesos”… FIN.